Entre la arena, asomaron unas lágrimas perdidas: buscaban al niño que las lloró cuando las olas del mar derribaron su castillo.
FIRMAS EN LIBRERÍA PARÍS
Hace 1 día


Ella sabrá lo que hace, aunque si le preguntas, te dirá que lo ha hecho toda la vida. Antes de que salgan los primeros rayos de sol y sin que el gallo haya liberado su quiquiriquí, se levanta, se lava la cara y sale de casa. Camina hasta el río silbando a los pajarillos que en los nidos asoman y al llegar a la orilla, se agacha inclinando dos cántaros que la corriente llena de agua. 